Inicia la conquista de los vientos marinos con el primer parque de este tipo en Tarragona con el que se imitará la experiencia pionera del Mar del Norte. Los molinos viran hacia los océanos, donde buscan echar raíces. España es el cuarto país del mundo –y el segundo de Europa– en potencia eólica instalada, y su industria, que creció en las últimas décadas a un ritmo vertiginoso, empezó a aterrizar el pasado año a causa de la reestructuración y la deslocalización de los fabricantes hacia otros países que, como China o la India,